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Perfeccionado
el ingreso de la República Argentina al entonces Comité
Intergubernamental para las Migraciones Europeas (CIME) en
el año 1953, las actividades que desarrollaría el
organismo en el país se planificaron mediante un Plan
Operativo suscripto con los Ministerios del Interior y de
Relaciones Exteriores, sujeto a renovaciones que
permitieran la incorporación de nuevas actividades.
El
CIME dio inicio a sus actividades operativas con el
Programa de Reagrupación Familiar, por el cual los
nacionales de los países europeos miembros del Organismo
que fueran residentes en la Argentina gestionaban el
ingreso al país de aquellos parientes que habían quedado
en Europa. Este programa, que atendía principalmente a
razones humanitarias, permitió movilizar a miles de
europeos hacia la República Argentina, correspondiendo el
porcentaje mayor a los italianos y los españoles.
Más
adelante, los países de América Latina miembros del
CIME, reconociendo la estrecha relación existente entre
migración y desarrollo, requirieron la puesta en marcha
de otros programas operacionales que vincularan el
movimiento migratorio con el desarrollo económico, científico
y tecnológico del país receptor. El primer programa que
respondió a este concepto fue el de Migración
Selectiva, y en la misma línea le sucedieron Expertos
Integrados, Retorno de Personal Calificado
Latinoamericano, Cooperación Técnica Horizontal entre Países
de América Latina y Agricultores
con Capital.
El
Programa de Migración Selectiva, iniciado en 1965,
se ocupaba del reclutamiento y la selección de migrantes
calificados en los países europeos, así como de su
traslado y reasentamiento en América Latina. Su
implementación requirió una estructura de servicios y
mecanismos especializados, tendientes a identificar las
demandas que no podían ser cubiertas localmente y a
seleccionar a los profesionales adecuados para
satisfacerla.
El
Programa de Expertos Integrados tuvo su origen en la
cooperación prestada a los países latinoamericanos por
el gobierno de la entonces República Federal Alemana, que
puso a su disposición expertos para ocupar puestos de
trabajo en áreas consideradas prioritarias para el
desarrollo económico-social de los países receptores.
El
Programa de Retorno de Talentos implementado en
1974 promovió y brindó asistencia al retorno de personal
calificado latinoamericano residente en el extranjero,
cuya reintegración fuese de interés para su país de
origen u otro país de la región. Se realizó en estrecha
colaboración con las autoridades nacionales,
universidades, institutos científicos y de investigación
y empresas del sector público y privado.
El
objetivo de los Programas de Agricultores con Capital
fue el de estimular y apoyar el asentamiento, en América
Latina, de agricultores con capital procedentes de Europa,
Estados Unidos u otras regiones. La actividad del CIM se
concentró en los países de América Latina que
solicitaban especialmente la aplicación de este programa,
y consistió en la provisión de orientación técnica y
la búsqueda de condiciones de asentamiento adecuadas para
los agricultores extranjeros.
El
Programa de Cooperación Técnica Horizontal de corto
y mediano plazo en el campo de los recursos humanos
calificados brindaba apoyo logístico y financiero para
movilizar a los agentes de cooperación entre países de
América latina y el Caribe, a fin de ejecutar programas,
proyectos y actividades, concertados y acordados entre los
gobiernos, en sectores prioritarios para su desarrollo.
Programa
de Refugiados:
Con la creación del ACNUR por parte de la Asamblea
General de las Naciones Unidas (Resolución 428 del
14.12.50) y la aprobación de la Convención sobre el
Estatuto de los Refugiados en 1951 y su posterior
modificación, al aprobarse en Nueva York el Protocolo
sobre el Estatuto de los Refugiados en 1967, el entonces
CIME juega un papel protagónico en la solución al
problema humanitario y social que planteó al mundo la
necesidad de proteger a quienes pudieran ser perseguidos
como resultado de las guerras que tuvieron por escenario a
Europa. Inicialmente las funciones de la misión del CIME
en la Argentina se relacionaron con la recepción de los
refugiados. A partir de la década de 1970, al ampliarse
el concepto de “refugiado” y el ámbito territorial en
que aparecían, la misión de la OIM en la Argentina se
ocupó de la recepción y del transporte hacia terceros países
de los extranjeros que se asentaron provisoriamente en la
Argentina con la intención de obtener la calificación de
“refugiado” y con la misma, la residencia en el país
que los aceptara.
Por
otra parte, en cumplimiento de una serie de resoluciones
aprobadas por los órganos rectores del CIM, se pusieron
en ejecución programas de cooperación técnica en
materia migratoria y de recursos humanos.
En
el año 1970 y según acuerdo suscripto con el Gobierno
Argentino, se construyó en Viedma, Río Negro, un Centro
de Recepción y Capacitación de migrantes agrícolas. El
objetivo principal del centro era alojar durante tres
meses aproximadamente, a las familias de agricultores
europeos seleccionadas y capacitarlas en el sistema de
explotación bajo riego, tarea ésta a cargo del Instituto
de Desarrollo del Valle Inferior (IDEVI) de Río Negro,
previamente a otorgarles una de las parcelas de tierras
pertenecientes a la colonización emprendida por dicha
provincia.
En
1981 el Secretario General de la OEA y el Director General
del CIM suscribieron un Memorando de Entendimiento a través
del cual se establecía la base de la cooperación de
ambos organismos en el proyecto sobre Migraciones
Laborales Interamericanas. En cumplimiento de sus
objetivos se realizaron estudios comparativos de la
legislación migratoria de los países de la región; se
llevaron a cabo análisis demográficos; se organizaron
cursos de capacitación para los funcionarios
gubernamentales responsables de los asuntos migratorios
–dando origen así a las primeras experiencias del
actualmente denominado Curso Interamericano de Migraciones
Internacionales- y se ejecutaron proyectos de cooperación
técnica.
Más
adelante el campo de acción de la OIM en la Argentina se
expandió hasta comprender una amplia gama de actividades
cubriendo áreas tales como: la vinculación con
nacionales emigrados, migración y salud, migración y
educación, la lucha contra el tráfico y la trata de
personas y, especialmente, la cooperación técnica con
los gobiernos con miras a su fortalecimiento institucional
en el terreno migratorio.
Esa
cooperación, realizada en cumplimiento de solicitudes del
Gobierno Argentino y otros Gobiernos del continente
americano, se ha materializado a través del asesoramiento
en materia de políticas, legislación, administración e
información migratorias implementado por el Programa
Latinoamericano de Cooperación en Migraciones; la
realización de investigaciones y estudios en el área
migratoria; el desarrollo de programas de
capacitación de funcionarios gubernamentales, como
el ya mencionado Curso Interamericano de Migraciones
Internacionales; la Maestría de Políticas de Migraciones
Internacionales y más recientemente, el PIECUM, Programa
Iberoamericano de Capacitación en Migraciones que
desarrolla conjuntamente con la Organización de Estados
Iberoamericanos y la UNESCO.
En
1998, con la designación de la OIM Buenos Aires como
Oficina Regional para el Cono Sur, además de la provisión
de asistencia a las Oficinas OIM de los países bajo su
jurisdicción, se consolidaron en el plano regional las
actividades señaladas anteriormente. En los últimos años
y acompañando el desarrollo de los nuevos espacios de
integración, la OIM Buenos Aires comenzó a brindar su
aporte técnico a las Comisiones del MERCOSUR en las áreas
laboral y migratoria. Asimismo, desde 1999 viene acompañando
e impulsando, desde su rol de Secretaría Técnica, a la
Conferencia Sudamericana de Migraciones, primer foro de
consulta y coordinación de acciones migratorias que aúna
al MERCOSUR y a la Comunidad Andina.
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