BUENOS AIRES - “La lucha contra la esclavitud sexual hay que hacerla sin eufemismos ni hipocresías. Sin la presencia de individuos que pagan para poder acceder a personas en condiciones de esclavitud, esto sería imposible" dijo la presidenta argentina Cristina Fernández durante la clausura de la Segunda Reunión de Altas Autoridades Nacionales en Materia de Trata de Personas que la Organización de Estados Americanos realizó entre el 25 al 27 de marzo en el Hotel Panamericano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el evento estuvieron presentes el Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, el secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdim, y Eugenio Ambrosi, representante Regional de la OIM para el Cono Sur, funcionarios de los países miembros, de la sociedad civil y de otros organismos internacionales. Durante el encuentro se le otorgó un reconocimiento a Susana Trimarco (madre de Maria de los Ángeles Verón, secuestrada en 2002 y desaparecida desde entonces) por su labor contra la trata de personas.
“La trata es un delito de carácter global, que afecta a millones de personas y que constituye la tercera actividad ilícita más lucrativa luego de la venta ilegal de armas y de drogas. Se calcula que el número total de víctimas oscila anualmente entre 800 mil y más de dos millones, de los cuales cerca del 80 % son mujeres y niños”, remarcó el canciller argentino, Jorge Taiana.
Durante el encuentro Eugenio Ambrosi alertó que “la República Dominicana, Paraguay, Bolivia, Brasil y Argentina son los países con mayores problemas en trata de personas. Pero también otros países que se pensaban inmunes, como Chile y Uruguay, están comenzando a afrontar graves inconvenientes sobre este tema". El representante de la OIM también explicó que “la crisis económica internacional alimenta aún más las posibilidades de expansión de la explotación sexual y laboral, la cual creció en los últimos años a expensas de redes delictivas internacionales que engañan a sus víctimas con supuestas oportunidades de un futuro mejor. No hay razón lógica para pensar que este fenómeno está disminuyendo, al contrario, seguramente está creciendo ya que se están dando las condiciones internacionales para que estos delitos aumenten".
El Secretario General Adjunto de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, resaltó la importancia de contar con un alto grado de armonización judicial en el continente para poder combatir la trata de personas, y recordó que la lucha contra la trata de personas debe enfocarse fundamentalmente en dos frentes, la prevención y la protección a las víctimas; y que para lograr ambos objetivos debe existir “un sistema jurídico integral para que las víctimas no sean procesadas por infracciones a las leyes de migración o por actividades en que participen como consecuencia de su condición de víctimas”. El representante de la OEA recordó que en diciembre de 2003 entró en vigencia el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños, sin embargo “algunos estados introdujeron mejoras en el combate del delito, aunque aun queda mucho por hacer ya que cada día muchas personas se convierten en víctimas”.
Este segundo encuentro finalizó con la coordinación de mejores prácticas en la prevención, procesamiento, protección y asistencia integral a las víctimas, así como también de los mecanismos jurídicos necesarios para hacer efectivos éstos objetivos. También se realizó una evaluación sobre el progreso alcanzado por los Estados Miembros de la OEA en la implementación y/o aplicación de las Conclusiones y Recomendaciones de la Primera Reunión de Autoridades Nacionales en Materia de Trata de Personas, celebrada en la isla Margarita, Venezuela, en 2006. En aquel encuentro se sentaron las bases para la consideración de asuntos como “el establecimiento e implementación de marcos jurídicos con responsabilidad criminal, la creación de planes y programas para la capacitación, prevención, asistencia y protección de la víctima, y la necesidad de conocer datos estadísticos sobre este flagelo”.