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| Bárbara Cardoso con Aline Pires, Debora Taicz y Juliette Lizeray, integrantes del equipo de la OIM que asiste los retornos desde Buenos Aires |
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| Brasileros que retornan desde Europa |
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| VOLVER A CASA |
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La oficina de la OIM en Buenos Aires coordina con sus colegas de Irlanda, Bélgica, Suiza y Portugal el retorno voluntario y asistido de ciudadanos brasileros que residen en Europa y que, por distintas razones, deciden volver a casa. Hasta el momento retornaron y recibieron apoyo para su reintegración alrededor de 283 ciudadanos brasileros. 204 retornaron desde Irlanda, 23 desde Suiza y 56 desde Bélgica. Sólo en 2009 se asistió a la reintegración de 62 migrantes y próximamente se dará asistencia a ciudadanos que retornan desde Portugal.
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Se calcula que en la actualidad hay aproximadamente 3 millones de brasileros residiendo en el exterior. Muchos tuvieron y tienen una inserción exitosa en los países elegidos, históricamente Estados Unidos y Japón; Europa fue en los últimos años el destino mayoritariamente escogido. Pero el éxito no siempre acompaña a los emigrados. Muy por el contrario, otros no hallaron la salida buscada en sus proyectos iniciales: trabajar, educar a sus hijos, y juntar dinero para volver a la patria algún día.
La condición migratoria irregular, las dificultades financieras enfrentadas en los países de acogida y la crisis mundial con las consecuencias sobre el empleo, son las razones que empujan la decisión de volver.
Los programas de Retorno Voluntario Asistido junto a sus estrategias de integración son elementos indispensables en una perspectiva global de la gestión de la migración. Cuando los migrantes no pueden permanecer en el país de acogida, el retorno voluntario asistido constituye una alternativa, humana y eficaz, al retorno forzado. Por otro lado, los países de origen que los reciben también se benefician con el retorno asistido de expatriados con una experiencia interesante. En muchos casos incorporan nuevos sistemas de trabajo, nuevos idiomas y esto puede transformarse en un importante nexo entre el desarrollo y la migración.
Actualmente la OIM Cono Sur desde su oficina en Buenos Aires asiste los retornos a Brasil a partir de las demandas que se iniciaron en el 2006 y en coordinación con cuatro misiones en Europa: comenzó con Bélgica e Irlanda, luego se incluyó Suiza y la OIM Portugal es la cuarta misión que se incorpora a esta red de cooperación entre oficinas de la OIM en el mundo.
La vida de los retornados no ha sido un camino fácil en Europa. Según ellos mismos relatan estuvieron en situación irregular y fueron desempleados, por lo que sus posibilidades de retorno por sus propios medios fueron casi inexistentes.
En la oficina de la OIM Buenos Aires, la tarea es realizada por un equipo técnico, pequeño por la dimensión de una gran tarea con rostro humano, dedicada y continua. Hay demandas, urgencias y expectativas en cada retorno.
Muchos migrantes tuvieron una experiencia dura y sufrieron ausencias. En su gran mayoría, no llegaron a integrarse, nunca tuvieron un status migratorio regular, estuvieron sin trabajo, con precariedad de vivienda y salud, golpeados anímicamente y en muchos casos, así lo declaran, discriminados, especialmente las mujeres brasileras. Varios de los que pudieron conseguir un trabajo, ya sea temporario o estable, relatan que lo perdieron a causa de la crisis mundial, que sufrieron restricciones, persecución por el aumento de los controles policiales y a veces un rechazo por parte de la comunidad local.
Pero hay más en sus historias migratorias. Hay motivaciones muy sentidas a la hora de volver, la conciencia de su propia vulnerabilidad, madres solteras que deben enfrentar solas la crianza de sus niños, las enfermedades que minan la capacidad y resistencia, pero sobre todo están las familias que dejaron, los recuerdos, las añoranzas. No son sólo razones económicas lo que motiva la vuelta a casa.
Los retornados asistidos por la OIM Buenos Aires son en su mayoría mujeres, con excepción de Irlanda. Un 50% corresponde a familias y un 50% a personas solas. Suiza refiere una migración más antigua, Bélgica cuenta con mayor número de migrantes niños, e Irlanda con más hombres.
La gran mayoría de retornados pertenece al estado de Goiás. Le siguen, Mina Gerais y San Pablo, aunque también hay casos en Amazonas, Bahía, Distrito Federal y Río de Janeiro, entre otros.
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El retorno “asistido”
Hacer que un retorno sea sostenible en el tiempo constituye un desafío muy grande. Para enfrentarlo con mayor eficacia, se incorporó un componente específico de asistencia que acompaña al retornado en los primeros meses, luego de su llegada definitiva a Brasil. Según los casos, puede extenderse por períodos de entre 6 meses a 1 año.
Ya concretado el arribo a Brasil, se cumplieron las primeras etapas del proceso: la selección, la documentación, el viaje, la recepción. Pero, en realidad, es ahí donde comienza una tarea difícil en la que está todo por hacer. Muchas veces las expectativas puestas en el volver se transforman en desencantos y frustraciones porque la realidad no siempre es como se imaginó. En otros casos, la dificultad personal de integrarse, el desinterés por la ayuda propuesta, la debilidad del vínculo afectivo, hacen que el re-emigrar sea una posibilidad ante las dificultades de formar parte del entorno social y productivo del lugar.
La OIM trabaja proactivamente realizando seguimientos constantes. Acompaña los planes de negocios previamente acordados, facilita ayuda financiera, brinda posibilidades de capacitaciones diversas, asistencia para la vivienda, para la salud, para compra de muebles, etc.
Gracias a esta tarea continua, el trabajo cuenta ya con exitosos retornos en los que sus protagonistas lograron iniciar lo que se propusieron y llevarlo adelante con éxito y progreso. Lideran el ranking los emprendimientos de salones de belleza y los pequeños talleres textiles.
Para realizar esta labor, la OIM negocia convenios con organizaciones sociales para que acompañen activamente a cada caso y en cada lugar.
En los próximos meses, 30 retornos desde Portugal serán asistidos por estas organizaciones que realizarán sus actividades en distintas regiones del extenso territorio brasilero: Paraná, Sao Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais y Goias.
Ellos acompañarán los casos, darán asistencia en los aeropuertos, indagarán la situación cuando haya falta de comunicación, asistirán en la gestión de las transferencias financieras que sostienen los planes de cada retornado, cubrirán las necesidades y harán un seguimiento de cada caso con la supervisión de la oficina central de la OIM Cono Sur en Buenos Aires.
El Consejo Nacional de Inmigración en Brasil ha dado apoyo a esta tarea y manifestó la clara preocupación del gobierno con referencia a las condiciones de vida de sus nacionales en el exterior. En este sentido, brindará apoyo a los convenios que serán firmados con las organizaciones sociales en Brasil como una forma de trabajo coordinado. A su vez, exhortó a los municipios y estados brasileros a involucrarse y trabajar en conjunto para beneficiar a muchos brasileros que regresan a la patria y muchas veces lo hacen en condiciones de altísima vulnerabilidad. |
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